Cómo vas a ser mi amigo...
Aquí iba el video de la canción "Agua" de Jarabe de palo, que nos gusta a los dos y tal.
El primer día se veía bien, pero hoy he entrado y no se ve nada. Pero os lo imagináis. Eah.
Aquí iba el video de la canción "Agua" de Jarabe de palo, que nos gusta a los dos y tal.
El primer día se veía bien, pero hoy he entrado y no se ve nada. Pero os lo imagináis. Eah.
Antes de ayer estuve con un forero. Sí, sí, proveniente de ahí. Y quedamos solos, sin nadie más. Estuvimos haciendo lo típico que se hace cuando uno queda con alguien: tomar algo. Luego decidimos que estábamos muy a gusto juntos, y nos fuimos a cenar por ahí. Luego seguíamos bien y continuamos juntos. Total, que al final se nos hizo tardísimo. Pero eso es lo de menos.
Me resulta muy difícil conectar con la gente, si hay alguien más que lee este cúmulo de despropósitos ya se habrá dado cuenta. Pero con esta persona, todo era tan fácil... era como si me sondeara el alma. Es sumamente inteligente; eso ya lo sabía, pero así, cara a cara, impresiona mucho más. Cualquier cosa que diga sobre él se va a quedar corta, eso desde luego. Me gusta la forma que tiene de ver la vida, su forma de ver el mundo. Me gusta su manera de protegerme, de preocuparse por lo que estoy sintiendo en todo momento, su manera de tratarme. Aceptándome completamente. A pesar de conocer mis muchos y múltiples defectos. Juzgándome siempre de forma benevolente.
Hay muchas formas de querer a alguien, y a él lo quiero. No creo, ni espero que nadie lo entienda. Sería imposible de entender, de hecho, ni yo misma lo entiendo, ni él tampoco. Es una situación extraña. En fin, me siento bien por haber estado con él y disfrutar de su presencia.
Lo conozco desde hace bastante tiempo, y en persona no cambia nada de su esencia. Es mucho más cortado, si. Y no es tan psicótico como parece. Me regaló un montón de cosas cuando vino: libros especiales para él y una pda. Me sentí un poco abrumada: yo sólo le regalé unas torrijas caseras y una navaja de Albacete...
A Fer no le hizo mucha gracia que quedase con él. Y todo esto de la profunda conexión y del cariño infinito me he ahorrado el contárselo. Es absurdo, no hay nada malo en ello.
Me gustaría volverlo a abrazar, pero supongo que pasará mucho tiempo hasta volver a hacerlo. La distancia, cruel compañera. Me da vergüenza escribir esto, pero qué cojones. Es mi blog. Fer no lo lee, mi amigo no lo lee; qué vergüenza si llegara a hacerlo. Pues ancha es Castilla; cosa que él sabe porque se hizo 6 horas de viaje en coche para conocerme. No creo valer la pena para eso, pero él dice que sí. Es imposible no quererlo.
Me preocupa hacerle daño de alguna manera, me preocupa el hecho de que me pida cosas que no puedo darle. Ahí afuera hace tanto frío, todos nos cruzamos sin mirarnos a la cara. Pero detrás de la pantalla hay personas. Ángeles. Un brindis con fanta por ellos.
Me han dicho que me van a contratar en la empresa donde estoy haciendo las prácticas, en cuanto acabe (que es la semana que viene).
El motivo por el que dos tías de allí me miraban tan maliciosamente no era nada personal: ellas pendían de un hilo; a ellas no les han renovado y voy a entrar yo. Yo creo que les jodía que no les respondiera a sus desafíos visuales con otra arma que no fuera una sonrisa.
Es a media jornada. De todas formas, creo que no aguantaría una completa allí: todo el rato haciendo cosas con el ordenador me agotan. No sé porqué, el ordenador de allí me cansa la vista mucho más que el mío. Si por la lectura de estas palabras alguien nota que no me hace demasiada ilusión quedarme allí, ha acertado. No me la hace. Se trabaja muchísimo. He de interactuar con compañeras todo el rato, no especialmente amigables, bastante criticonas y que me miran de arriba a abajo, lo que me pone a la defensiva y me causa estrés psicológico.
Pretendían hacerme un contrato de prácticas, con el que se cobra el 60% del salario normal. Y haciendo cuentas, saqué que iba acobrar el equivalente a 500 euros al mes por jornada completa (250 euros mi media jornada, o incluso 200). Le dije al jefe supremo, después de que me sobara y me abrazara un poco para darme la enhorabuena por entrar en su empresa, que no quería ese contrato, que por ese dinero no me levantaba de la cama. Todo ello con mi sonrisa más dulce y mi cara de panoli habitual. Y me dijo que vale, que me hacía uno de obra y servicio (oh, gracias, mandamás supremo y esclavizador). Lo que hay que aguantar. El éxito no es que haya logrado convencerlo, sino el haberme atrevido a decirle que no aceptaba sus condiciones.
Así que tengo trabajo. ¿Viva?
Fer también tiene, le han dicho que para al menos un año. Lo malo es que es siempre de noches, y tiene que dormir de día. Nunca llueve a nuestro gusto, pero al menos llueve.
Una chica del curso me ha dicho que un día me va a invitar a su casa a comer, que me va a cocinar algo que me va a encantar (estábamos hablando de comida). Es algo extraña, de vez en cuando se pone a llorar por cosas que le afectan; se hace la dura, pero es un trocito de pan; viste un poco hortera y se ríe de mí cuando viene aire y se me sube el flequillo para arriba en plan Algo pasa con Mary. Me cae bien la jodía. Y me dan ganas de llorar cuando ella llora, pero me aguanto y miro para otro lado. Me ha dicho que parecía seria, antipática y asquerosa al principio, pero que soy la que mejor le ha caido de la clase conforme han ido pasando los días, y que confiaría en mí con los ojos cerrados. Que vulnerable y frágil me he sentido cuando me ha dicho eso; espero que no haya visto la neblina de mis ojos.
Esta mañana he tenido que volver a la oficina del paro. La causa ha sido que estando a día 16, aún no me había llegado la gloriosa y placentera prestación que me permite tomar cañas y tapas sin demasiado remordimiento de conciencia.
Una vez allí, he sacado mi número. 59 personas delante de mí. Ante la perspectiva de pasar un buen rato allí, me he dejado poseer por cierto observador omnisciente que me rondaba el alma esta mañana y me he dedicado a observar y a analizar al personal.
Los extranjeros me miraban con cierta inquina. Asquerosa españolita bien vestida- pensaban seguramente con su bolsa de mercadona llena de ajos al lado-.
Los españoles los mirábamos con parecido sentimiento a ellos. Me ha dado pena y ganas de llorar la situación, y me he salido a la puerta. Luego me he ido a dar una vuelta. He desayunado. Me he fumado un cigarro (no, no fumo, pero uno al día me resulta imprescindible últimamente)
Por fin me han atendido, y un funcionario dulcísimo me ha hecho recuperar un poquito la fe, y sonreir. Dice que era cosa del banco, que ellos ya habían ordenado el ingreso. Rumbo al banco. La imbécil de la cajera me empuja al precipicio de la realidad humana diciéndome que le dé más datos, que con sólo mi cara no me lo sabe solucionar. Le doy el DNI. Perezosamente, se pone a teclear, y dice que ha bailado un número; con una dejadez que me indica que está ignorando completamente el pantallazo que le indica que soy cliente especial y tengo contratados varios servicios financieros con ellos. Ascopena. No dejar salir al monstruo, no dejarlo salir- me repetía una voz interior. Le he hecho caso, me he calmado cuando me ha ingresado el dinerete y me he ido dándole las gracias encima. El lado derecho de mi alma se retorcía deseando salir.
Y qué cojones pasa con los de ONO? La conexión a Internet falla y ya he reiniciado 6 veces el router. Benditos vecinos que no han leído mi post de cómo cifrar la red wifi. Prr.
Oh... oh... oh! Descubrimiento:

Todos los días después de la comida, he de ingerir 4 cuadraditos de chocolate negro. Si no, echo espuma por la boca y me vuelvo agresiva.Los había probado casi todos, menos este. Y joder... ni el chocolate con 85% de pureza en cacao está tan bueno. Fuerte, rotundo, amargo... ahhhh. No se me ocurre en estos momentos placer mayor. Bueno, sí. Pero nadie me hará escoger.
Me he dado cuenta de que les he cogido cariño a las compañeras del curso. Nunca me lo había planteado hasta hoy, en la hora del almuerzo. Estábamos tomando el café (yo el té), y me he puesto a observarlas una por una. Ya no me parecen tan estúpidas como el primer día. De hecho, la mayoría no me parecen estúpidas, sino inteligentes, amables y graciosas. Saben interpretar correctamente mis escasas palabras cuando estoy con ellas (ya no tan escasas) y averiguan mi estado de ánimo aunque yo trate de ocultarlo. Hoy he dicho, de hecho me he obligado a decirlo, que cuando acabe el curso tenemos que quedar algún día. Han estado de acuerdo, y nos hemos dado los correos electrónicos.
No me importa que conozcan los detalles de mi vida sexual (tema recurrente en la hora del almuerzo), ni la cantidad de pelos que tengo en las ingles. Pero me moriría de vergüenza si leyeran esto, ya ves.
Va a entrar otra chica de prácticas en la empresa donde las estoy haciendo yo. Supongo que eso significa que no me van a contratar. Me duele. Aparte de doler por la perspectiva estar parada sin cobrar, porque no me lo ha dicho el encargado, sino el profesor del curso. Todos somos prescindibles.
Pero la nueva no tendrá 500 ppm en el ordenador, ni será tan discreta como yo, ni tan eficiente. In infojobs I trust.
Al encargado que está conmigo en las prácticas le gusta trabajar con música. Hasta ahí bien. El problema viene cuando la música que le gusta es el flamenco y el chill out, y pone el mismo disco en modo repeat durante toda la tarde, y al día siguiente igual. Al menos las chicas son un poco más cordiales conmigo que al principio (que no amistosas).
Aún no sé si me quedaré. Faltan exactamente 29 días para terminar el curso y las prácticas, y no me han dicho nada. Podían quitarme la incertidumbre, que supongo que ellos ya lo tendrán claro. Nada, ni una puñetera pista que me haga pensar una cosa u otra. Yo sigo echando currículums por internet. Abril es el último mes que cobraré de paro. Después de 15 días trabajando en turno nocturno, Fer lo empezará a cobrar. Vamos bien, cojones. Vamos bien.
Si me contratan, me pondré a quemar cd´s con el nero y se los regalaré al encargado. Que tortura con Chambao.
He aquí unos pasos sencillos para proteger nuestra wifi, que nunca vienen mal. Esto se puede hacer aparte de lo de poner contraseña (paso que yo no domino), para mayor seguridad, o solo.
Primero: Averiguar ciertos datos de nuestro ordenador y del router: Inicio, ejecutar. En la ventanita escribimos cmd . Una vez que se abre esa ventanita negra que da tanto miedo, escribimos ipconfig/all. Y salen unos extraños numerejos. Debemos anotar los siguientes:
-Una hilera de numeros y letras, donde pone: dirección física. Esa es nuestra dirección Mac.
-También donde pone: puerta de enlace predeterminada. Esa es la dirección del router. Por ahí vamos a seguir ahora.
Segundo: ponemos en el navegador la dirección de router. Se nos abre, en internet, una página con los datos del router. Buscad un apartado donde ponga Wireless (las páginas de los routers varían según la marca, el caso es que ponga Wireless). Una vez allí, cliqueamos donde pone Acces Control. Aquí está la clave y el meollo del asunto. Donde pone New Mac Address, escribimos el código alfanumérico que hemos copiado antes en un papelito. En comentarios, pues podéis poner vuestro nombre o lo que os salga del pijo/toto. Dadle a Add. Y ya está. Fácil y sencillo.
Que sí, que sí, que si el vecino es hacker puede averiguar vuestra mac y hacer cosicas guarras con ella. Pero el vecino stándart suele ser un simpático abuelillo que no ha visto un ordenador en su vida, o un cani que bastante tiene con saber encender el mesenyá. Ala, que os aproveche.
Mi cuñada, mi novio, mi cuñado y una amiga de mi hermana se han beneficiado de estos mis conocimientos en wifis y demás. Y me han dicho friky. No quiero, desde luego, convertirme en la amiga informática. Pavor y miedo.
Ahora sé resolver ciertos problemas informáticos. Y me da miedo ésta viñeta porque me siento identificada con ella.

Recuerdo aquellos 14 de febrero cuando estaba sola... las borracheras celebrando "San Ballantines" con Lavane eran míticas. Siempre se echa de menos lo que no tenemos, es inherente al ser humano.
Ayer nos fuimos a cenar a casa de unos conocidos. No teníamos nada interesante que hacer, y una cena con otra pareja no nos pareció mal plan.
Llegamos a su casa, y nos pasan al salón, donde había otras dos parejas desconocidas, de cuya presencia no nos habían dicho nada. Empezamos bien. Anda que no le he dicho veces que no me siento a gusto con desconocidos. Anda que no había dicho que me apetecía verla para que me contara cómo le iba la vida; se sobreentendía que éramos los cuatro solos. Las otras dos mujeres estaban hablando de lo hortera que les resulta la manicura francesa, de que les parecía propia de putas y stripers. En ese momento, me quité los guantes, les enseñé mis uñas recién arregladas así, y les dije:
-Bueno, pues yo venía por lo del striptease, cuando queráis empiezo.
No sé porqué les dije eso, me pareció una buena forma de romper el hielo. Sus maridos se empezaron a descojonar, y ellas me miraron con un expresión difícil de describir, que desde luego no tenía nada que ver con la risa ni con la simpatía. Tengo que dejar de usar el mecanismo de defensa de decir gilipolleces cuando no sé que decir.
El caso es que nos comimos la cena hecha al microondas con la tele con "callejeros" de fondo. Las tres tías se pasaron la noche cuchicheando, con risitas y tal, sin preocuparse lo más mínimo de mí y sin hacerme el menor caso, a pesar de algún fútil intento por mi parte de confraternizar. Que sí, que lo intenté, en serio. Que incluso hablé de cosas normales y neutras como lo son el trabajo, los estudios, el carnet de conducir. Su consejo para conmigo es, a pesar de estar en el paro, que me case ya y que me compre un coche... para ellas tener algunos millones en el banco quiere decir ser millonaria y tener que gastarlos sin cabeza. Los hombres compitiendo entre sí por ver quién dominaba mejor a su mujer...
Cuando acabamos de cenar, Fer cogió sus platos, yo los míos y nos los llevamos a la cocina. Ellos se empezaron a reir de él por haber recogido lo suyo. Siendo todavía menos social que yo, ver su incomodidad ante la situación me hizo hervir de rabia contra ellos. Después de llevarme mi plato, nos sentamos en el sofá, mientras las otras mujeres recogían, limpiaban la mesa y barrían el suelo, mirándome mal por no hacerlo, y por ponerme a fumar con sus agradables maridos. Ni que se los fuera a robar. Si voy a una casa de invitada me limito a recoger mi plato, como espero que haga la gente cuando yo la invite a mi hogar. No me voy a poner a fregar en una casa ajena mientras los tíos se rascan las pelotas, no.
Al menos sacaron marihuana casera, hicieron unos porrillos y me fumé tres caladas, que me han hecho dormir como una bendita esta noche.
Mi error a la hora de sociabilizar no es ver a todo el mundo como enemigos y ponerme una máscara, como creía. Me he dado cuenta de que mi error es considerar a todo el mundo que conozco como una posible amistad, y presuponerles buena voluntad. Siempre espero que me respondan de forma positiva, y de ahí mi frustración cuando no recibo lo que siembro. Debo seguir sembrando, no cerrarme a la gente... pero no confiar tanto en ellos, ni abrirles las puertas de par en par para que entren en mi vida.
Al menos profundicé en mis estudios sociológicos para darme cuenta, una vez más, de que la mayoría de la gente que nos rodea no merece la pena. Cuando nos fuimos, aún bajos los efectos del porro, Fer y yo nos estuvimos descojonando media hora de la situación. Prr. Ni follamos ni ná, que triste es tener la regla en viernes.
Este mes, el síndrome premenstrual está siendo especialmente duro, hacía tiempo que no me sentía así. Siendo lo único bueno que me han crecido las tetas de forma notable y me aprieta el sujetador. Pero mañana, o a lo sumo pasado mañana, esta sensación de plenitud en mis pechos desaparecerá. Mierda. El caso es que me siento más vulnerable hoy que nunca, triste, necesitada... y sola. Sobre todo desde que mi única amiga me evita, poniendo excusas absurdas para no quedar. El fallo debe ser mío, porque siempre es el mismo. Creo que mañana me voy a saltar las clases del curso, y me voy a ir a dar un largo paseo por el centro, a empaparme en sociedad. A que me apretujen en la cola de algún probador de alguna tienda a rebosar de mujeres. Y a volver sola otra vez, sin ninguna amiga que me diga que me sienta todo bien. Esto Fer no lo entiende, no puede captarlo. Le asombra que me sienta sola, teniéndolo a él al lado. En fin.
En las prácticas, las compañeras me consideran endiosada, estúpida y samuga. Nada mejor que quedarse un rato más en el baño cuando has oído eso para que nadie te vea llorar y para no quitarles su teoría.
Dos O Tres Segundos De Ternura
Esta noche no he pegado un ojo, no sé porqué, si no tengo motivo alguno de preocupación. El caso es que he podido dormir menos de 4 horas, y estaba reventada. Solución? Un redbull después de desayunar un zumo de naranja natural. Ya me tomé uno en nochevieja con la cena, y aguanté toda la noche sin cansancio ni sueño alguno, y sin efectos adversos. Lo que no tuve en cuenta es que en nochevieja llevaba un cordero y medio entre pecho y espalda, y esta mañana sólo un zumo. Total, que ahora estoy que me subo por las paredes y tengo 85 ppm, cuando normalmente tengo 70.
¿He de correr a urgencias? Normalmente, los domingos por la mañana me apetece quedarme en el ordenador hasta que me voy a tomar una caña con Fer. Pero hoy no puedo quedarme quieta, joder. La mente me va a cien por hora, y el cuerpo la acompaña.
Estoy viendo la bici estática y me muero por subirme a ella con el video de spinning que me bajé. Pero no quiero, a ver si me voy a quedar en el sitio. Lo que voy a hacer es comer chocolate y pan, y ordenar la habitación, que falta tiene. Ahhhhh, me subo por las paredes.
Muchas veces crees en alguien, confías en él... lo necesitas y así se lo manifiestas, pero ese alguien no responde a tus expectativas sobre él. Días atrás he estado algo tocada anímicamente porque una tía se quería tirar a mi novio, sin conseguirlo finalmente. Aparte de mi plan de acción digno de una quinceañera, necesitaba desahogarme con alguien físico, con alguien real a quien pudiera tocar. Para eso están las amigas, ¿no? No tengo muchas, es algo que no me da vergüenza admitir. Con una de ellas perdí el contacto dado que se volvió cocainómana de a diario y no pude ayudarla, porque no quería mi ayuda; pero a pesar de ello me gusta seguir quedando de vez en cuando con ella a tomar un café, porque teníamos una forma parecida de entender el mundo. Le mandé un breve mensaje, esperando que quedase conmigo. Una resaca terrible le impidió concertar la cita.
La otra amiga es más reciente, no llega a un año el tiempo que la conozco. La conocí por internet, y solemos quedar todas las semanas. Otra llamada desesperada, otra negativa a verme. Ella está felizmente casada y tiene un niño pequeño; y su excusa fue la limpieza del hogar marital.Ni siquiera me dijo que fuera a su casa a visitarla. Que otro día si eso, que en otra ocasión. Una devastadora sensación de que en el fondo estoy sola me invadió y me hizo ver la realidad. Nadie conoce a nadie, como rezaba aquella película.
No tengo más amigas que esas. El resto de mi círculo social lo compone mi novio y un amigo que sí respondió a mi llamada, sí que me dejó llenarle la camisa de mocos y lágrimas y que incluso aceptó colaborar en mi venganza contra la zorra, amén de dejarme conducir su coche nuevo con mi L detrás elegantemente tumbada en la bandeja, confiando en mi escasa pericia al volante y sin criticar mis numerosos errores.. Me dejó llevarlo unos 50 kilómetros hacia Madrid. El llevar un coche tan grande y tener que sobrepasar mi límite de 80 km por hora ante los pitidos y el riesgo de colisión con los coches que me seguian me causó tal agotamiento mental que a la vuelta lo tuvo que llevar él.
El caso es que cuando todo son risas y bromas es fácil estar al lado de alguien; la cosa cambia cuando se trata de escuchar un rato. De todas formas, esto me ha servido para darme cuenta en quién puedo confiar y en quién no. Y cuando me las vuelva a cruzar, y cuando me vuelvan a decir su archiconocido "a ver si quedamos un día"... seré tan idiota de sonreirles y decirles: sí, a ver cuando.
I WIN


Pues eso, trabajando gratis. Y así durante tres meses. Me siento en una mesa que no es la mía a hacer nóminas, a llamar por teléfono a candidatos, a citarlos, a cerrar un año contable lleno de errores y a usar internet para cosas productivas, como poner ofertas de trabajo de camareros en infojobs. Hay programas espía, así que nada de páginas políticamente incorrectas, nada de dejar rastros personales ni nada medianamente entretenido. Sobre esa mesa, una foto de una familia que no es la mía me mira sonriente: dos niños preciosos y un marido de dientes esquizofrénicos no me quitan ojo.
Me causa bastante ansiedad ir allí. No por el trabajo: es sencillo, entretenido y me explican bastante bien lo que tengo que hacer, sino por la gente. ¿Me pegan, me insultan, me acosan sexualmente? No. Pero son muchos. Y yo soy el especímen nuevo al que hay que evaluar y observar minuciosamente. El primer día, conocí a mi tutor de prácticas. Es un hombre campechano, agradable, de mucho hablar, pero también escucha (se quedó con todos los detalles de las tonterías que le dije), paciente y empático. Estoy con él en la oficina, me dice lo que tengo que hacer, y él se pone a lo suyo, hablándome de temas de cola de supermercado y haciéndome amena la tarde. Me llevó a conocer al resto de la plantilla (unas quince personas). Me las presento a todas, entre ellas el director general de la empresa. No recuerdo ninguno de sus nombres, ni siquiera el del director. Todos me miraban sonrientes, y yo detectaba una velada amenaza en sus sonrisas asépticas. Un sudor frío recorría mi cuerpo. Si los hubiera conocido uno a uno, si al menos hubiera tenido un cigarro en las manos para saber qué hacer con ellas...Si tuviera habilidades sociales, si fuera capaz de mantener la mirada, de sonreir cuando toca y de no parecer gilipollas en público. De todas formas, yo suponía que nadie se había percatado de mi ansiedad; pero cuando volvimos al trabajo, mi tutor me dijo que se había dado cuenta de que lo había pasado mal, que había sido culpa suya por presentármelos a todos a la vez. Le dije que desde luego la culpa no era suya, sino mía. No sé qué me preocupa más, si la vergüenza que paso o que la gente se de cuenta de que la estoy pasando.
Me preocupa también que piensen que soy antipática o sobrada de mí misma, cuando mi verdadero problema es que no sé cómo actuar con ellos. Bueno, poco a poco. Sólo tengo que saludarlos al entrar y al salir y hablar con ellos sobre... sobre... no veo la tele, joder, a ver de qué programa les hablo. El tiempo siempre es socorrido. Les preguntaré por las fotos que tienen todos de su familia en el escritorio, puede ser un buen comienzo. Aunque la primera impresión que se llevaron fue que había entrado una autista en la empresa. Prr
Ya acaba el año, y esta noche saldremos a tomar unas copichuelas. Ya tenemos comprado el ron, la coca cola, una caja de un kilo de bombones para ir picando entremedias, varios psicolabis, tabaco... yo me echaré algún condón, pero no creo que hoy follemos, porque borrachuzos y de día... ya lo hicimos ayer, para despedir el año.
Iremos Fer, dos amigos nuestros y yo. Espero que no me coman entre tantos machos. Iba a venirse una amiga mía con su marido, pero al final se van a una casa rural, así que, a más tocamos. Iremos a una cochera, nos beberemos el ron y comeremos los canapés, y después iremos a un pub de esos de 2 copas 15 €. Caro me parece... al menos no es barra libre, porque yo esos 60 euros que suelen costar no me los bebo ni de coña... ayer abrimos el ron para probarlo y me rosqué con el primer cubata. A lo mejor influyó que lo echamos sin hielo, ahí en plan informal.
Y temo que este año también pase alguna desconocida conmigo al baño. Por eso me he depilado las ingles, para evitar que me critiquen. A lo mejor hago amigas y todo. Ya contaré si pasa algo digno de mencion.
Y el vestido de arriba es el que tendré a bien ponerme. No tengo la pierna derecha como sale en la foto, como un palillo, no sé que ha pasado. Me pintaré las uñas de rojo, los labios también, y me haré un ahumado en negro en los ojos. Me plancharé el pelo esta tarde.
En el curso, ya me han asignado la empresa donde haré las prácticas. Es una empresa de servicios globales; cátering, vigilancia, agencia de modelos y azafatas/os, limpieza... Llevaré la contabilidad, y la facturación (en teoría, puede que acabe fregando el water o desfilando con un tanga de lunares). Empiezo el día 22. No pongo el nombre, por si me buscan por google y acaban en este despropósito de blog. Estaré tres meses echando 3 horas al día de gratis. Supuestamente, hay grandes esperanzas de que me contraten. Por el transporte no me preocupo; hay un extraordinario servicio de autobuses urbanos cada 15 minutos, y si no, puede que algún compañero me sirva de taxista. Y de paso dejo caer esta pregunta: ¿cuánto le debo dar al mes a alguien, si me lleva todos los días a la empresa, en un recorrido de 4-5 kilometros? No quiero pecar de rácana, pero tampoco de gilipollas. Como dato, la gasolina sin plomo de 95 está a 0,85 céntimos el litro en Albacete.
El blog es mío y me lo follo cuando quiero; hoy me apetece escribir.
Las compañeras del curso se van revelando poco a poco como lo que realmente son: gilipollas integrales. Hoy, en el almuerzo, una de ellas nos ha dicho:
- Chicas, os estoy observando unos días y he de decir que ninguna soís especialmente agraciadas. Pero si os cuidárais un poco más, podríais mejorar bastante. Vendo productos de Avon, si queréis os puedo recomendar a cada una el que mejor le va.
Y antes esta supina gilipollez... mi parte asocial se revelaba por salir... luchaba, pataleaba... y lo ha hecho. He sacado un espejo del bolso, y se lo he pasado, diciéndole que a ver si lo suyo tenía solución, que lo dudaba. Loles generales del resto. El resto de la mañana he intentado pasar desapercibida, mientras las demás cuchicheaban de mí por lo bajini.
En la cena del curso que organizamos, puterio non-stop. Una de ellas se folló al profesor, y enseñó una teta en medio de la mesa, para asombro de camareros y público.
Cada vez que voy a la oficina del paro a llevar algún papel me entran ganas de llorar. Muchísima gente esperando, casi todos extranjeros chupando del bote y padres de familia que seguramente no encontrarán nada. Pocas novedades más, los días se repiten como un bucle infinito.
Cuanto tiempo, eh?. El caso es que llevo 2 mesecillos en el paro. Me dedico a cobrar del estado, ea pues, y cada vez que recibo el ingreso en el banco me corro de gusto al cobrar sin trabajar. Estoy haciendo un curso de administrativo contable que está bastante bien por las mañanas, estoy entretenida. Somos todo chicas, y la mayoría son medio normales, aun así, tampoco he profundizado mucho con ninguna. Las tardes las dedico a hacer deporte, a dormir y a tomar cervezas y tapitas.
