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Paranoias de una friky

Reflejo de mi intrínseco sentir en estos momentos

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Quiero hacerlo en la intimidad, sin sobresaltos. Es mi derecho, lo dice la Constitución. Viva la Pepa!

Quiero hacerlo en la intimidad, sin sobresaltos. Es mi derecho, lo dice la Constitución. Viva la Pepa!

Es un agobio que te interrumpan  continuamente mientras tienes relaciones sexuales, solo o acompañado.

Cada vez que me masturbo delante del ordenador, tengo que tener la mano en el ratón por si aparece alguien de repente entrendo sin llamar y tengo que minimizar la imagen. Y ver las pelis sin sonido, porque no me puedo permitir el lujo de ponerme unos auriculares y no oírlos entrar. Es algo dramático, la verdad.

Exactamente lo mismo me ocurre en pareja. La gente que nos ha interrumpido ha sido de lo más variopinta: un negro espiando a través de los cristales del coche, vehículos que pasaban a nuestro lado, mi suegro, mis cuñadas... Lo de mi suegro ya clama al cielo, porque sabiendo lo que podemos estar haciendo a cierta hora en la habitación de mi amado, aparece siempre. Y se recochinea mientras dice en la puerta: entro despacio por si estáis en cueros! Y claro, tiene uno que vestirse a toda prisa y decir que estábamos viendo una película. Somos muy aficionados al cine nosotros. Y lo de mi cuñada... llegar a la casa, entrar corriendo a la habitación de mi novio sabiendo que estamos los dos solos, para decirle que si quiere una trucha para cenar. Y pillarme sentada en la cama con cara de "jiji", vestida al menos, y a él en calzoncillos intentando hacer como que ese era su uniforme de estar por casa.

Otras veces, estando la cuñada en el hogar, vamos a la cocina, me la mete un par de veces, y volvemos al salón con cara de inocencia. Es divertido en ocasiones, pero no como norma habitual para hacerlo siempre así, qué agobio. Me cuesta mucho correrme en silencio.

Yo así no me concentro. Pues nada, seguiremos follando a medio desvestir, con una peli tragicómica en silencio de fondo y masturbándome con la mano puesta en el ratón (lo que me ha hecho desarrollar habilidades autoamatorias en la mano izquierda.

Compras internetiles.

Qué cosas, me encanta comprar por internet. El placer de buscar opiniones sobre los productos antes de comprarlos, el hecho de que ningún vendedor te presione para adquirirlos, la ilusión de la espera y el no saber exactamente cuándo te va a llegar...

Mis últimas adquisiciones han sido unas tiras blanqueadoras para los dientes (llevo puestas unas ahora mismo mientras escribo), y una mascarilla para quitar los puntos negros de la nariz. Ésta última adquisición viene de Corea, así que tarda un poco más. Es curioso que las cremas, maquillajes y gaitas para pieles coreanas, bastante más baratas, me funcionen mejor que las europeas.

En realidad, hoy me apetecería hablar de otra cosa, pero hablo de esto porque me da la gana.

El poder terapeútico de pensar en lo superficial...

Exijo tener visión láser lateral y trasera

El otro día mientras iba andando por un pasillo del hospital, un médico se quedó mirando mi culo durante los 20 metros de pasillo. Podría decir que lo vi con el ojo del mismo, pero la verdad es que me lo contaron.

Tic tac

Lo que menos me gusta de la marcha atrás como método anticonceptivo es que funciona.

Me siento mayor estos días. Tengo 27 años, lo que implica que aún soy joven para muchas, muchas cosas. Pero para otras el tiempo juega en mi contra. El sonido de mi reloj biológico me atormenta. A lo mejor el resto del mes es más tenue (pero siempre se escucha, tictactictactictac, imparable y sin manera humana de detenerlo), pero los días en los que una nueva menstruación se aproxima es insoportable. La Naturaleza viene a cobrarse su cuota de sangre y dolor y no hay nada que hacer. La gente con la que he hablado del tema me dice que soy una paranoica, que hoy en día las mujeres tienen hijos hasta los 40 años sin problemas. Eso es mentira. No se puede luchar contra la biología, y sin medios económicos para fecundaciones in vitro, éstas son una utopía.

 

A partir de los 30 años la fertilidad disminuye muchísimo, y ese es un dato científico, no una corazonada. Dudo que conforme pasen los años mis energías sean las mismas que ahora (y... en fin, ya no soporto una noche de juerga como con 20 años, para qué me voy a engañar).Las probabilidades de problemas genéticos y trisonomías variadas también aumentan exponencialmente.

Ahora tengo 27. Más cerca de los 28. Falta tiempo para que me den las llaves de mi piso. Falta tiempo para el día de mi boda. Me plantaré en 30 seguramente. A mí no me importaría casarme preñada o que mi niño me llevara las arras, pero en fin.

De todas formas, dejando de lado el problema del tiempo, también está el factor emocional, que me lleva a quererlo YA.

Mi amado, sabiendo todo esto, sigue poniendo mucho en riesgo cada vez que me penetra. Él también quiere descendencia, l lo que pasa es que a él no le corre ninguna prisa, claro. Luego que si se caducan las cosas.

En cualquier caso, necesito chocolate. Siento que todo esto que se me pasa por la cabeza es completamente irracional, pero no puedo evitar sentirlo así.

El guardián entre el centeno

¿Cómo no me había dado antes por leer este libro? Un crío de 17 años misántropo que se va a ver mundo. Suele ser de lectura obligatoria en el instituto, pero a mí me hicieron leer libros que no me interesaban lo más mínimo, y ni me hablaron de éste. El otro día ordenando papeles me encontré en una agenda vieja apuntado lo siguiente: sacar de la biblioteca "El guardián entre el centeno". Hice caso a mi yo de Mayo del 2010 y no me arrepentí. Tampoco esperéis encontrar gran cosa en el libro, quiero decir que no es un tratado filosófico ni nada, pero para mí hacer que todo el que lo lea se vea reflejado en el tolai del protagonista tiene mérito.

Aquí un enlace de la wikipedia con algunas de las frases del libro, y otro sobre el libro en sí.

http://es.wikiquote.org/wiki/El_guardi%C3%A1n_entre_el_centeno

http://es.wikipedia.org/wiki/The_Catcher_in_the_Rye

Algunos asesinos y perturbados lo llevaban en un bolsillo al cometer sus fechorías, ¿porqué no nosotros?

5, 4, 3, 2...

En pocos meses tendré las llaves de mi casa, de mi casa de verdad. Ya tenemos compradas algunas cosillas tipo menaje y todo eso, un par de llaveros, un juego de café... y es que hace mucha ilusión comprar todo lo necesario para formar un hogar. Una casa puede ser cualquier cosa con 4 paredes; un hogar es otra cosa. Un hogar es un lugar donde te apetece estar porque te sientes a gusto, más que por las comodidade más o menos óptimas que hayas podido adquirir, por la persona que allí está contigo, haciéndote más feliz la estancia en este mundo de locos.

Tengo muchas ganas, y reconozco que he llegado a contar los días, algo que carece de sentido, porque una obra es algo que puede adelantarse o retrasarse un par de meses.

Pero pronto tendré mi hogar. Con el grado de suciedad propio de un hogar feliz, alguna manzana casi podrida en el frutero y un gato cariñoso.

Novedad en el blog: relacionándome con gente in real life.

Hoy he quedado con una chica que conocí por internet, de un forma tan poco glamourosa como ha sido responder a un anuncio de "busco amistad", intercambiarnos mails, ver que era aparentemente normal y quedar.

Mi experiencia quedando con chicas de internet ha sido regulera. Una de ellas, parecía agradable y quedamos varias veces, y un día me dijo que no quería quedar más conmigo porque su marido había gruñido algo parecido a mi nombre mientras hacían el amor, quería conservar su matrimonio y estaba muy disgustada (pero si el marido sólo me vio una vez de refilón...). Otra, era una rusa de fuerte acento (ruso, of course) agradable y todo eso. Me leí un libro de Tolstoi para comentarlo con ella, y cuando le pregunté qué le parecía dicho autor (a mí me pareció infumable, pero estaba dispuesta a decir lo contrario) me dijo que quién era ese. Aunque era buena persona y tal, no había demasiada química entre las dos, era muy fría y me dijo una frase que odio: "¡cuéntate algo!". Bueno, eso no fue lo que hizo que dejáramos de quedar, sino que resulta que su novio fue un tío con el que yo me enrollé una vez (mi ciudad es un pañuelo). No sé qué le contaría él de mí, si es que le dijo algo, pero tampoco volvimos a quedar.

La de hoy es simpática, inteligente, dulce, y habladora, aunque me deja hablar a mí también. Mi miedo era no saber qué decir, pero ha fluido todo de manera natural, hemos hablado de todo un poco como si nos conociéramos de toda la vida. Hemos quedado en un sitio donde conocí a dos personas importantes de mi vida: una, a mi novio (a quien conocí en un chat, y con el que quedé en ese lugar) y otra al hombre que se llevó mi virginidad. La elección del lugar ha sido de ella, que serendipia.

Es muy difícil que yo congenie con alguien y que me sienta a gusto y no en estado de alerta, sobre todo cuando los acabo de conocer. Por eso, hoy me siento bien, espero que volvamos a quedar.

Supongo que para la mayoría de personas, conocer gente maja es algo normal y cotidiano, pero para mí no lo es, y quería dejar constancia de que hoy, me he relacionado con gente de mi mismo sexo de manera satisfactoria. Todo bien

Sigo con mi afición de las pesas, y ya soy capaz de levantar el doble de peso que cuando empecé. Muahaha, soy poderosa y viril.

He descubierto que tengo una enfermedad que unida a mi fuerza suprema, me hace peligrosa: tengo trastorno disfórico premenstrual. Es como un síndrome premenstrual multiplicado por 100 donde predominan los síntomas psicológicos como depresión, ansiedad, etc, los días previos a la regla. Soy insoportable esos días, y haría bien en no salir a la calle ni hablar con nadie, pero el caso es que necesito que me abracen, me follen y me apretujen y no dejo a mi novio que se libre de mí esos días. El pobre tiene infinita paciencia, me compra chocolate y hace lo que puede, que no es mucho...

El tratamiento se puede decir que no existe: hormonas, antidepresivos y tranquilizantes, que en realidad es como matar moscas a cañonazos. A ver que me dice el médico, si no me convence lo que me dice o si me hace sentir como una histérica le arreo dos hostias que lo mando al centro de salud de la aldea del Arce.

El otro día agregué a una compañera que trabajó conmigo de azafata a las redes sociales, resulta que es modelo. Y ver todas sus fotos donde sale perfecta, me hundió un poco en la puerca miseria. Yo salgo haciendo el suznor con esta cara que Dios me dió. Lo más jodido de todo es que no puedo tenerle rabia, porque me cae bien la tía, encima es agradable. Los días que Fer ha ido a recogerme a trabajar y hemos estado hablando un rato con ella, tenía mucho miedo de que le gustara o luego se hiciera pajas pensando en ella, o que cuando cerrara los ojos al correrse se imaginara su cara y no la mía. Pero resulta que él piensa que tiene una cara extraña y que parece una escoba vestida. Y es sincero cuando habla de esas cosas, porque luego me dijo que hace poco se encontró a su amor platónico del colegio y que estaba muy guapa. Ya sería menos. No sé porqué es tan gilipollas de decirme esas cosas si sabe que me hacen daño. Aunque creo que tampoco prefiero que no diga nada, porque entonces yo me empiezo a imaginar que suspira mirando la foto de la orla e idealizando a esa fulana, y mi imaginación calenturienta imagina cosas mucho más graves que ver guapa a una zorra. Le pregunté si tenía las tetas grandes y me dijo que no se fijó en eso, que solo le miró la cara y que por ser guapa no quería decir que yo fuera fea o peor. Releo la linea anterior y me siento subnormal, porque cuando me entra esa furia celosil, entramos en un diálogo de besugos en el que mi rabia va dejando paso a la tristeza profunda, al llanto y a la vergüenza infinita. En mi defensa diré que ese día era presa de mi enfermedad. Aunque no puedo escudarme en eso para actuar como una demente. De todas formas recuerdo que en Estados Unidos absolvieron a una mujer de asesinato por padecer esa enfermedad.

Luego yo me masturbo pensando en estos hombres fallecidos recientemente y mi amado lo ve normal. Ya me gustaban de antes, pero el saber que estaban muertos me dio muchísimo más morbo:

(Ah, el gran Zyzz y el actor de Espartaco, DEP. Los cuerpos aún estarán calientes, como yo...)

 

Quisiera ser un robot, que pudiera controlar sus sentimientos. Y ser de acero forjado, inoxidable. Por dentro también.

4x10

Tengo una nueva afición: hacer pesas. Me gusta hacer deporte y la sensación de cansacio y de trabajo bien hecho que queda después, además, es la única manera de poder comer ciertas cosas y seguir pesando lo mismo. . Ya me había aburrido de la bicicleta estática y además no me suponía ningún esfuerzo; me puedo tirar una hora y media y bajarme de lo mismo cuando he acabado de ver la peli que me pongo para amenizarlo. Los deportes de equipo no me gustan, y como no me quiero gastar el dinero en el gimnasio todos los meses, me compré unas pesicas del Decathlón para hacerlas en mi casa, miré unas tablas de ejercicios por internet, me deleité viendo los ejemplos de cómo se hacen los ejercicios correctamente (los suelen explicar señores muy cultos) y me puse a ello.

 

Llevo un mes o así con ello, y ya he incrementado mi fuerza: soy capaz de abrir botes de conserva y botellas de agua, terminar ejercicios que antes no podía y de hacer flexiones completas sin ayuda de rodillas.

Esto es lo que hago:

BICEPS: Curl en martillo, 4x10, 5 kg por mancuerna
Curl concentrado en mancuerna 1x6, ídem de peso, no podía hacer más de eso después del 1º ejercicio XD


HOMBROS: Escalando con mancuernas, 3x10 5 kg por mancuerna

                     Elevaciones 3x10 4 kg

TRICEPS:
Extensiones sobre cabeza, 3x15 con 5 kg. FFFFFF estaba cansada de hace 2 días


PECTORALES: Aperturas planas, 3x10, 4 kg por mancuerna
Dos flexiones (personalmente es un logro importante, antes no podía hacer ninguna como no me apoyara en las rodillas en lugar de en los pies)


ESPALDA: Jalones con mancuernas, 4x10, 5 kg cada mancuerna

Elevación de mancuernas para trapecio: 8 kg, 4x10

PIERNAS CULO Y MUSLERA: 10 zancadas hacia delante con cada pierna (sin peso)
10 sentadillas (8 kg)

 


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Cumpleaños y calores

Hoy es mi 27 cumpleaños. Yuju. Desde luego, no es la ilusión que sientes cuando cumples 7 años, para qué vamos a engañarnos. El hecho de que muchísima gente me haya felicitado por las redes sociales me ha hecho sentir un sabor agridulce: no intercambian más palabra conmigo en todo el año, y como mi querido trabaja hoy, no tengo a nadie con quien tomarme un café.  Tres o cuatro de esas felicitaciones sí que me han hecho ilusión, porque son de gente a la que le tengo cariño. Nunca lo sabrán, nunca se lo diré, pero... me encantaría abrazarlos y conocerlos más allá de las pantallas. 

Una de ellas ha sido la de mi primer amor del colegio, que me buscó en tuenti y me agregó. Le tengo mucho cariño porque nunca me llamó gorda cuando todos lo hacían, sólo me decía empollona y cosas de esas que sabía que no me dolían, me quitaba las horquillas del pelo y salía corriendo con ellas para chincharme. En la felicitación ha hecho alusión a los personajes de dibujos que decíamos que éramos cuando jugábamos juntos. 

 

Una vez nos echaron al pasillo a los dos por pegarnos con libretas en la clase y nos partíamos el culo fuera. Jugábamos al futbol. Yo estaba enamorada y él... bueno, estaba en esa edad en la que a los chicos no les interesaban las mujeres, 14 años. Ahora es distinto, pero antes los intereses de un crio de esa edad eran el futbol, los cromos y Dragon Ball.No sé si él supo en algún momento que yo lo quería.

Se parecía físicamente a mi novio de ahora. La nariz grande, moreno, una mirada parecida... coño, de hecho el día que conocí a mi novio pensé que se parecían bastante. Ahora el chaval está más feillo, su nariz ha seguido creciendo. Pero... no sé, me produce mucha ternura ver sus fotos, al lado de la que parece su novia... y me hace ilusión ver que es feliz. Me gustaría darle un abrazo. No me provoca ningún tipo de deseo sexual, cero. Pero sí que siento cariño, eah. Aunque haga años que no me lo cruzo por la calle.

Mi novio me ha felicitado a las 8 de la tarde, sinceramente creo que se le había olvidado... de todas formas no le culpo, con eso de trabajar de noche, el lio que tiene en el trabajo y que apenas duerme, no sabe ni el día en el que vive. Espero que me folle mañana como merezco para ganarse mi perdón.

La semana pasada me ví una cana. Una. Una es ninguna. ¿No?

Joder, abrazadme.

La delgada frontera entre la originalidad y lo hortera

 

 

Este último está inspirado en la etiqueta de la cerveza "Estrella Galicia"

 

Gñé.

Porno dulce y puestas de sol

El otro día cuando estaba en casa de mi novio, me dijo que me quería enseñar una cosa en el ordenador. Era un video porno de una pareja follando, aunque más bien parecía que estaban haciendo el amor. Me dijo que lo había guardado porque el coño de la mujer le había hecho gracia y le recordaba al mío, en la forma, y en el hecho de que tenía los pelillos lisos, sin ser china, y que eso le gustaba, y que le excitaba mucho ese video. Las tetas que aparecían tampoco eran demasiado grandes, es un consuelo que le den para paja ese tipo de pechos. 

Me pareció tan sumamente tierno y romántico el hecho de que vea ese tipo de porno tan light, y que piense en los parecidos de mi coño con el de las actrices porno, que tuve que hacerle el amor delicadamente. Luego ya me lo follé como Dios manda, pero preferí no decirle qué aparecía en el último video con el que yo me masturbé. A veces también es agradable comportarse como una señorita.

Las cosas que nunca le conté al psicólogo

Las cosas que nunca le conté al psicólogo

Parece que el momento en el que salga por la puerta de casa de mis padres no va a llegar jamás... pero cada día está más cerca, aproximadamente quedan 1 año y 5 meses para que terminen la obra de mi vivienda, la mía propia, la que compartiré con Fer y con los hijos que mi soberano coño   Dios nos dé. 

La casa en la que vivo con mis padres es un infierno. Hay mierda incrustada por todas partes. El baño, ese lugar íntimo de higiene y relax...las cortinas del baño tienen hongos a causa de la humedad. En lugar de tirarlas, mi madre las lava con lejía pura, y las pone otra vez. Huele a lejía barata por toda la casa, y cada 3 días vuelven a salir los hongos en las cortinas. Cuando te duchas, tienes que hacer malabarismos para que no te rocen: podrían hacer que la piel se te perforara, o vete tú a saber que cosa. Cuando estás cagando, duchándote, depilándote la entrepierna o huntándote los pechos con crema, en cualquier momento te sorprende la presencia de alguien que no respeta la intimidad.

La humedad tampoco perdona las habitaciones: al lado de las ventanas también hay hongos, formando manchas oscuras, en las que si miras atentamente, se puede intuir la cara de Zapatero o la de Elvis Presley.

La cocina es otro lugar sumamente acogedor. En la nevera siempre hay algún alimento enmohecido. Cuando lo tiro a la basura, se me recrimina el a)no habérmelo comido cuando estaba en buen estado b) haberlo tirado (?????), porque se podría aprovechar "raspándolo". El olor a lejía también nos ameniza la estancia.

 Limpia un poco, tia guarra (pensaréis). No. Este no es mi hogar, esta no es mi casa. Se encargan de recordármelo a cada minuto que paso aquí, me recuerdan constantemente que estoy viva gracias a que un día follaron, que me dan de comer y que cuando era pequeña me prestaban algo de atención, antes de que naciera mi hermana.  Por lo tanto me limito a mantener curiosa la habitación,a interactuar lo menos posible con ellos y a seguir pasándome por la obra de MI casa, a ver cómo los albañiles ponen ladrillos entre bocata y bocata de panceta.

La habitación donde duermo es parte de la casa, y como parte suya y no mía, puede ser profanada cuando mi madre quiera, sin llamar siquiera y de repente, llevándome a tirar el vaso de agua del susto. Cuando me masturbo, tengo que tener alguna otra ventana del firefox preparada para maximizarla y disimular. Eso altera mis nervios de una manera espantosa. Mis diarios de la adolescencia eran su lectura diaria, al igual que mi cuaderno de relatos eróticos (gñé) y la lista donde apuntaba los nombres y descripciones de mis aventuras emocio-sexuales. Cuando una es adolescente y no hay internet, tiene la necesidad de apuntarlo todo por escrito. Acabé rompiendo esa lista, y por su culpa, ahora no recuerdo el nombre de algunos de ellos. Otros me gustaría haberlos olvidado, pero esa es otra historia.

El sueño es algo de vagos en esta casa (sólo en mi caso, claro, ellos son seres sumamente trabajadores que necesitan el descanso, yo soy una vaga que está todo el día durmiendo). A media noche lo más normal del mundo es que te despierten los gritos y portazos con los que tienen a bien ambientar la casa. Si un día sales de fiesta, es tarea imposible dormir hasta tarde. Un cepillo de barrer, cosas cayendo y golpes contra las paredes te despiertan acunándote. Y portazos, siempre portazos. En esta casa, las puertas son más anchas que los marcos de las mismas, es un fenómeno que ni Iker Jiménez podrá explicar jamás. Y es importante que estén bien cerradas.

Gritos a todas horas. Entre mis padres, entre mi hermana y mi madre, entre mi madre y yo, a veces es el eco lo que me atormenta los oídos con sus voces. Insultos, atacando el aspecto físico, atacando las debilidades emocionales más profundas. Todavía recuerdo cuando tenía 6 años y mi madre le dijo a la niña gordita que fui que cuando en el parque fuera al banco donde ella estaba sentada de charla con las demás madres encogiera la barriga, que hacían comentarios. ¿Qué clase de madre le dice eso a su hija? Sin olvidar que la primera vez que un chico me hizo caso y quiso acompañarme a la puerta de mi casa, mi madre tuvo el detalle de decirme con ¿13 años? que era la más puta del barrio. Todo ello por mi bien, para que no me descarriase y para que fuera una mujer de provecho.

¿Y mi padre? En el bar, bien, como siempre desde que tengo memoria. Si no fuera porque lo tenemos en común, no conocería de mí ni mi primera apellido. Una vez al año, en la cena de navidad, cenamos juntos. También en alguna boda de primos hermanos. Y se extrañan de que no hable demasiado.

No le sorprenderá a nadie que en esta casa las plantas se mueran a los dos días de entrer por la puerta. Estas navidades, Fer me regaló una preciosa. Al día siguiente, todas las hojas estaban mustias. Se la llevó a su casa, y revivió. No creo que sea cosa de la humedad ambiental.

En casa de los padres de mi novio, aun teniendo sus cosillas, son una familia normal. Lo envidio profundamente en ese aspecto, para mí son el ejemplo a seguir, lo que quiero ver en mi futuro hogar cada vez que entre por la puerta. Y me avergüenzo cuando me preguntan por mi familia, y supongo que se extrañan de que no inviten a su hijo a cenar para navidad, y de que mi madre no me acompañe al ginecólogo ante problemas íntimos y tal. Me gustaría hacerle saber a su madre que la aprecio, pero me siento incapaz de hacerlo, y me siento incómoda frente algunas atenciones suyas... malditas taras genéticas con las que tengo que cargar.

Que terapeútico que es todo esto. Qué necesidad tenía de sacarlo un poco, después de tener que fingir en el trabajo que tengo una familia normal. Os sorprendería mi capacidad de inventar en ocasiones.

Sé real, sé tu.

Por más que sea algo común y que nos rodea por todas partes, no termino de acostumbrarme a algo: a la presión que rodea a las mujeres para que estén guapas siempre y en todo lugar, a todas horas y en todo momento. Da igual que estés trabajando, que estes en un pub, que te acaben de abrir para sacarte el apéndice o que tengas 40 de fiebre: es un pecado estar con la cara lavada, que se te vean las ojeras, que lleves una camiseta de propaganda para estar por tu casa, que no te apetezca ponerte zapatos de tacón, o que lleves las piernas sin depilar. Ya ves tú que cosas.

A mí me gusta arreglarme, hay días que me apetece mostrar mi mejor cara y pintarme y estrenar ropa de vez en cuando me produce un innegable placer, para qué voy a decir lo contrario. Pero igual soy capaz de salir a la calle con lo primero que pillo, con unos vaqueros viejos y una jersey, y seguir sintiéndome yo. Por eso me asombra la cantidad de chicas, y no tan chicas, que no pueden salir a la calle sin un largo y tedioso proceso de restauración, como si sólo fuera eso lo que tienen para mostrarle al mundo. Y tal vez no sean conscientes de hasta qué punto malgastan energía, tiempo y dinero en ello, cada día. Porque tras esos aspectos implecables, hay mucho de esas tres cosas, no nos engañemos, ni engañemos a nadie diciendo que nos hemos puesto así en 15 minutos, porque no es cierto.

Mires donde mires, hay publicidad, u otras personas, que te están bombardeando con mensajes difíciles de ignorar: eres gorda, eres fea, tienes que cambiar la forma y color de tu pelo, tu piel no es lo suficientemente morena, todo ese vello que de forma natural cubre tu cuerpo es asqueroso y hay que eliminarlo de cualquier forma, no vales la pena si no te vistes con ropa bonita. Para ser feliz, tienes que ser perfecta. Y eso sólo lo puedes logra si compras ésto, ésto y ésto, y cambias todas esas partes de tí que espantan. Intentan hacerte ver todo lo malo que hay en tí, y pretenden que lo odies y lo cambies, sea factible o no. Te comparas con todas esas imágenes irreales y fotosopeadas que aparecen, y te sientes insignificante en comparación con ellas. Y sientes que si no eres así, nunca llegarás a nada en la vida, no encontrarás a nadie que se quiera sentar a tu lado, y acabarás debajo de un puente rodeada de gatos. Pero he descubierto una cosa: ls feos también pueden tomar oxígeno del aire, salir a la calle, ser amados, e incluso hacerse fotos.

Si está muy bien querer presentar un aspecto agradable, eso no es nada malo. Pero ¿hasta qué punto lo hacemos porque nosotras queremos y porque nos apetece, y no porque nos sentimos obligadas a ello? A veces echo de menos un poco de naturalidad alrededor.

Esa es una de las razones por las que no leo revistas femeninas: cada página de ellas es un insulto a nuestra inteligencia, a nuestro físico y a nuestra alma. Las revistas para hombres han tomado el mismo derrotero: antes los presionaban para tener éxito laboral y social; ahora tienen unos mensajes parecidos contra sus retinas, incluso les exhortan e instan a depilarse, haciéndoles creer que un pecho sin pelo es atractivo. Seré de gustos antiguos, pero vamos, una cosa es recortarse un poco el pelo, y otra parecer un prepúber de 12 años.

Ya me he quedado a gusto por hoy. En fin, pondré unas fotos inspiradoras, que si no todo esto queda un poco fuera de contexto con la temática que últimamente puebla el blog.

 

 

 

Peligro, suelo húmedo

El deseo es una de las fuerzas más poderosas que existen. Dejarnos llevar por el, abandonarnos en sus brazos, puede que nos acerque más a lo animal que a lo humano. Pero intentar resistirse a él, puede ser como intentar sujetar a un trigre entre los brazos. Normalmente lo controlo, yo soy de los racionalistas y tal... (?)

El otro día me encontré con una compañera que trabajó conmigo, y me dijo que me pasase a verla por su nuevo trabajo. Mi hombre me acompañó, aunque hubiera preferido ir yo sola. No sólo porque la tía en cuestión me gustara, y quisiera pasar un rato a solas con ella hablando, sino porque pensé que si me agradaba a mí, le agradaría también a mi novio y (insértense aquí miedos al abandono y traumas varios provenientes de mi dantesca infancia). Por suerte o por desgracia, los gustos mujeriles no son uno de nuestros puntos en común, y salimos de allí con un montón de muestras de perfume, y él sin entender qué veia yo en esa mujer. No sé si hago bien en contarle lo que se me pasa por la entrepierna cabeza en materia sexual, pero es que no puedo evitar hablar de ello cuando algo me pone cachon. No sé qué habría pasado si esta tía me hubiera mirado con ojos libidinosos. No vi brillo erótico hacia mí en su heterosexual mirada, lástima.

Una compañera de trabajo también me atrae, y si diéramos rienda suelta a nuestro instinto con un par de cervezas, podríamos vivir interesantes escenas, a pesar de que somos mujeres a las que les gustan los hombres en teoría... Pero prefiero no meter el coño donde me dan los bollos, y esas cosas que se dicen. Aunque hemos vivido excitantes experiencias donde me ha tocado las tetas para comprobar "su grado de dureza en época prementrual", me ha enseñado el coño para enseñarme cómo se lo habían depilado, y me ha dado besitos sin venir a cuento. Y una no es de piedra, no me jodas. Pero bueno, muchas mujeres hacen ese tipo de cosas por el "jijiji soy cool". Para poner un punto viril a este post, también he de reconocer que un par de extraños, misteriosos y viriles compañeros de trabajo de mi novio también me resultan "graciosos". Él hace facepalms continuos, creo que ya me ha dejado por imposible. Tampoco compartimos gusto en hombres, por lo que se ve.

Una cosa que me da miedo es algo que me dijo un "amante" una vez:

- Se te ve el deseo y el fuego en la mirada cuando quieres follar, eres incapaz de disimularlo. Cuando te conocí, a pesar de que no hablabas casi y de que tus palabras hacia mí eran de todo menos convencionales frases de aproximación erótica, supe que me querías fó. A mí y a X, no digas que no.

Joder, pues era verdad. Y no sé cómo cojones lo supo. Tal vez por eso otra compañera lesbiana 100% me dio un tiento en el baño aquel día de cañas y frenesí. Porque soy un libro abierto. Y eso me da sustico, a ver cómo me relaciono yo ahora con normalidad.

Ah, las cantantes de metal sinfónico, de Epica y Tarja...

 

Aquí con menos fotochó y con otro integrante del grupo (que también tiene su puntillo, lol)

Cosicas in my mind

"Es una tía rara". Cuántas veces habré oído ese comentario. Antes intentaba mimetizarme con el entorno, fijarme en cómo la gente actuaba en las diversas situaciones sociales y copiarlos, actuar como ellos. Pero como eso me quedaba más raro todavía, al final he tomado la decisión de hacer lo que me de la gana siempre que a mí me parezca razonable, decir las cosas conforme se me ocurran y comprarme las bragas de algodón blancas. Si a alguien le produzco tanto espanto y mi persona tanta extrañeza como para no querer ni cruzarse la mirada conmigo, me importa bastante poco, es muy probable que yo tampoco quiera cuentas con ellos.

Lo que sí me gustaría es aprender a relacionarme, a establecer contacto y a poder mantener una conversación con alguien y que piense que le apetece conocerme mejor. El otro día me quedé pensando: joder, soy una auténtica inadaptada social, y quiero cambiar esto. Entramos en una cervecería donde trabajaba una compañera de un antiguo trabajo, y me saludó como es normal, con palabras normales: "holaguapaquetalteva, qué,aecharunacañeja?". Y yo como no llevaba el guión preparado ni me esperaba tener que hablar con alguien esa tarde, me quedé en blanco y solo le dije "hola" con cara de besugo. Y ella seguramente pensaría eso: es un besugo, rica en proteínas, pero con menos gracia que un salero boca abajo.

 

Estos días también he estado pensando sobre mi orientación sexual. A mí me han gustado siempre los hombres más que a un tonto un lápiz, desde que tenía un año, iba en el carro y les mordía a los niños que me cruzaba para llamar su atención. Pero de un tiempo a esta parte, he empezado a sentir curiosidad las hembras, a mirarlas con deseo y a desear acariciarles los pechos, besarlas y que me recorrieran todo el cuerpo con sus manos y con su lengua. Me decía a mí misma que sería simple y natural curiosidad, que le pasaba a todo el mundo, y que sólo me atraía alguna mujer de vez en cuando, no la totalidad de ellas. Pero... es que los hombres tampoco me atraen todos, de hecho casi ninguno. Sólo unos pocos y extraños ejemplares. Pues con las mujeres me pasa lo mismo. Me atraen. También pensaba que no tenía tendencias lésbicas porque no me excitaban gran cosa las mujeres desnudas o con poca ropa que me rodean en la publicidad y en la internez, aunque me guste verlas, pensando que es curiosidad. Pero es que tampoco lo hacen los hombres desnudos. Aunque me gusta verlos, muchísimo,la excitación en mí no funciona de esa manera. (exceptuamos las escenas de desnudos de Espartaco, esas sí me ponen a dar palma con los bajos).

Ayer es que trabajé unas horas gracias a una empresa de trabajo temporal en una tienda. Y tenía unas 6 o 7 compañeras, la verdad es que muy simpáticas y con las que extrañamente tuve conversaciones normales y no me sentí besuga ni sardina. Y pensaba, mientras ellas me hablaban de que a ver si las volvían a llamar para trabajar pronto y de cosas de esas que hablas con gente que acabas de conocer, que me apetecía pasármelas al almacén, de una en una, y hacer guarrerías. Desnudas, sudando una encima de la otra, apretando nuestros pechos mientras nos besamos apasionadamente. Y esos pensamientos me generaron gran transtorno, mucha ansiedad, y necesidad suprema de llegar a casa a masturbarme pensando... en eso :S. Me siento rara, la verdad, y necesitaba sacarlo fuera. Me siento más relajada escribiéndolo, y relacionándome con ellas ahora que acepto que algunas me gustan. Pardiez, qué cosas. Espero que se me pase esta manera de sentir. Lo que tengo claro es que algún día, tengo que enrollarme con alguna.

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Bombones frutos del Mar y pérdida del conocimiento

Me acabo de comer media caja de estos bombones, y me he quedao como una marquesa, eah. Todo sea por recuperarme de la gripe y de la anemia.

Estos bombones son una delicia, un auténtico orgasmo para los sentidos, un frenesí de chocolate que te explota en el paladar. Si hay algo que se pueda equiparar al placer del sexo, es el sabor de estos bombones. En verdad os digo que no he probado ningunos parecidos, son mejor que los de Nestlé, que los de las bombonerías, mejor que cualquier cosa que se pueda comprar por ahí. Además está la caja a 2 euros en el supermercado Día, Fer me compró dos.

Haciendo una serie de reglas de tres consecutivas, se llega a la conclusión de que para quemar cada bombón, que tiene 60 calorías, hay que hacer 6 minutos de bicicleta estática a ritmo MaxHardcore, y como me he comido 12 (gñé) hoy me tocan 72. Como el límite de minutos de Megavideo, qué curioso.

Un amigo

Un amigo

He leído esto por ahí y me ha emocionado:

 

¿Qué es un amigo? Yo te lo diré

Es una persona con quien te atreves a ser tú mismo

El no quiere que seas mejor o peor

Cuando tú estás con él, te sientes como un prisionero que acaba

de ser declarado inocente

No tienes que estar tenso. Puedes decir lo que piensas, mientras

seas realmente tú

El comprende esas contradicciones en tu naturaleza, que lleva

a otros a juzgarte mal

Con él respiras libremente. Puedes dejar salir tus pequeñas vanidades

y envidias, odios y chispas malévolas, tus maldades y absurdos, y

al mostrárselas a él, se pierden, al disolverse en el blanco océano

de su lealtad

El comprende. No tienes que tener cuidado

Puedes abusar de él, olvidarlo, tolerarlo

Lo mejor de todo es que puedes estar callado con él

No importa. El te quiere

El es como el fuego que quema los huesos hasta la médula. El comprende

Tú puedes llorar con él, reir con él.

A través de todo él te ve, te conoce y te ama

¿Un amigo? ¿Qué es un amigo? Solo uno, (repito),

con el que te atreves a ser tú mismo.

 


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