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Paranoias de una friky

-¿Quien es? -Soy yo. -¿Que vienes a buscar? -A tí. -Ya es tarde...

Ahora ya puedo escuchar esta canción, que antes no podía cuando me acordaba de este elemento.

 

"Sólo una palabra se hubiera llevado el dolor.
con el beso amargo de aquel licor,
hubiera bastado, mi amor..."

 

Me he cruzado por la calle con un noviete que tuve hace ¿diez, once años? y nuestras miradas se han cruzado, nos hemos reconocido. El está mucho más guapo, pero ha perdido ese aire pueblerino que me dio morbo en su día. He seguido mi camino sin mirar atrás. Acabamos un poco mal, no por nada especialmente grave, sólo por esas cosas de la edad (me siento como la abuela cebolleta...). Yo le quería, a él yo solo le gustaba... esa fue la tónica general de todas mis relaciones adolescentes, ¡con un par!

Lo pasé bastante mal cuando terminamos (el dolor del amor adolescente, fuerte y breve...) y cuando me recompuse dos o tres meses después gracias en parte a florecillas que iba cogiendo en pubs de mala muerte, él quiso volver conmigo. Yo estuve a punto de hacerlo, pero una amiga no me dejó; no es que me atara a un poste para impedirlo, sino que me convenció con palabras y razonamientos acerca de lo mal que él me había tratado, lo poco que le importó mi sufrimiento y el ridículo tan espantoso que hice suplicandole que no me dejara mientras chilloraba borracha delante de 10 personas en un botellón. Se lo agradezco, mucho. 

Unas horas después de ese encuentro me ha llamado por teléfono. Conserva mi número. Sorprendente...

Tras decirme quien era, decirme que sabía que lo había reconocido y preguntarme que qué tal andaba, quería que quedáramos alguna noche del fin de semana para tomar algo y recordar viejos tiempos. No se refería a los abrazos en el sofá, tampoco a la manera en la que le acariciaba el pelo. Se referia obviamente a aquel coito conejero que tuvimos tras dos eyaculaciones previas: una cuando me bajé las bragas (y no se estilaba la depilación en aquella época) y otra al ponerse el preservativo, aquello de lo que ni me enteré físicamente, que a mí me supo a gloria por lo mucho que lo quería.

No hay sexo en esta historia, le he dicho lo feliz que estoy con mi pareja, y me he despedido con un "cuídate, un beso". Sigo agradecida a mi amiga por abrirme los ojos e impedir que la huella emocional fuera más grande.

Y mi deseo de que se cuidara era sincero, como el amor que sentí por él en aquella época. Es curioso porque cuando pienso en algunos de mis chicos del pasado, no siento odio, aunque me hicieran daño. Siento cariño por ellos, por casi todos ellos. No es amor, obviamente, pero sí es un gran cariño. Y deseo que les vaya bien.

Sí que me hubiera gustado quedar con él, hablar de cómo le va, y darle un abrazo. Pero el sentimiento no es mutuo, él dudo que albergue ese sentimiento infantil y puro que tengo yo, y  busca otras cosas que yo no voy a ofrecerle, así que lo dejaré ahí, en un recuerdo. Otra de las razones es por respeto a mi amado Fer, por salud emocional no le haré jamás lo que no quiero que me haga a mí, y yo me moriría si quedara a tomar un café con alguna amiga del instituto.  Intentaré quedarme con lo bueno que tuvimos, y aprovechar lo que he aprendido de mis fracasos, coño.

 

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6 comentarios

Gema -

Me cuesta un mundo contenerme sexualmente a veces, pero es lo mínimo que puedo hacer si quiero poder sentirme bien conmigo misma, ya no es cuestión de que mi pareja se entere o no...
De todas formas, con este en concreto no me costó demasiado. El tirón fue más emocional que físico.
Yo también tengo un trozo de cerebro ahí abajo, bastante grande además. Al trozo de cerebro me refiero :D

Cavaradossi -

Pues yo hubiese quedado con él. Pocas cosas provocan más morbo que quedar con algún o alguna ex, y más aún si al final acabas en la cama con él/ella. Pero bueno, entiendo que en estos temas los hombres pensamos bastante distinto que vosotras las mujeres, inconvenientes de tener el cerebro tan debajo :-)

GEMA -

TODOS CIEGOS! :D
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J -

¿Y quien te dice que lo que te dicen tus amigas no te lo dicen cegadas por sus emociones hacia ti? pero no me hagas caso a mi porque te hablo cegado por mis emociones hacia ti o quizas las emociones son nuestros ojos y guías....

Gema -

Cuando uno está cegado por las pasiones (rabia, amor, celos, o ganas de comer chocolate) no suele atender a razones, tanto si se es mujer como si se es hombre, lo que hace necesario y deseable que exista alguien que nos abra un poco los ojos.

Ah, si tuviera la clave para no cegarme.

J -

que pena que tenga que ser una amiga quien te diga lo que tienes que hacer y no seas lo suficiente mujer para decidir por ti misma...eso es general en la mayoría de chicas...lo siento por vosotras XD
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